Este proyecto residencial, ubicado en la zona de PAU Lledó de Castellón, nace de la voluntad de crear una vivienda contemporánea que combine diseño, funcionalidad y comodidad para el día a día. Sobre una parcela de aproximadamente 700 metros cuadrados, se desarrolla una vivienda unifamiliar de una sola planta concebida para adaptarse a las necesidades de sus propietarios, priorizando la practicidad sin renunciar a una imagen arquitectónica elegante y atemporal.
La propuesta arquitectónica apuesta por un lenguaje minimalista y geométrico, caracterizado por líneas limpias, volúmenes puros y una composición equilibrada que transmite orden y serenidad. El color blanco se convierte en el elemento predominante de la vivienda, aportando luminosidad, amplitud visual y una integración armónica con el entorno.
Uno de los principales objetivos del proyecto fue diseñar una casa cómoda y funcional, donde todos los espacios estuvieran conectados de forma natural. La distribución en una única planta favorece la accesibilidad y la fluidez de los recorridos, permitiendo disfrutar de cada estancia de manera práctica y eficiente.
Entre los elementos más destacados de la vivienda se encuentran las puertas correderas instaladas tanto en la cocina como en el salón. Esta solución permite adaptar los espacios a las diferentes necesidades de uso, ofreciendo la posibilidad de crear ambientes independientes o, por el contrario, generar una mayor sensación de amplitud y continuidad visual cuando permanecen abiertas.
El resultado es una vivienda moderna, luminosa y perfectamente adaptada al estilo de vida de sus propietarios. Un proyecto que refleja cómo la arquitectura puede responder a las necesidades funcionales de una familia sin renunciar a la estética, la calidad constructiva y el cuidado por cada detalle.